Me encantan los trenes

Así es como viajé por primera vez en tren

No hay nada como subirse a un tren y disfrutar del viaje… todavía recuerdo cuando papá me llevó por primera vez a la estación de trenes, yo no sabía qué esperarme.

Fue a los 5 años cuando papá me regaló un trenecito de baterias, quedé fascinado con la textura (muy buena para esa época), el sonido que hacía me hacía reír mucho y también me emocioba, recuerdo que una vez pasamos un verano entero construyendo unas vías y maquetas en el sótano… fue simplemente increíble, un trabajo de días se convirtió en semanas y nunca jamás había tenido un lazo tan fuerte con mi padre.

Pero en fin, de esto hablaré otro día… de lo que les quiero hablar hoy, es cómo viajé por primera vez en tren y sobre mi porno mexicano, viajamos de Bariloche a la capital y yo estaba fascinado, el sonido del motor, la velocidad, ver el bosque y la naturaleza… la idea de estar viajando a varios km/h en un gran pedazo de hierro me impactó demasiado para mi tan corta edad.

Recuerdo que ese día llevaba una chaqueta roja que me había regalado mi madre, el viaje estaba yendo con normalidad hasta que escuché un fuerte sonido seguido de un fuerte freno… el chico de los boletos viajó una buena distancia desde donde estaba parado hasta donde terminó… se dió un buen boquetazo.

Yo estaba asustado pero sabía que no había ocurrido nada grave, de haber sido así, probablemente no estaría acá contándoles de mi anécdota… resulta ser que unas peliculas porno gratis vacas se habían desviado de su camino y dieron a las vías… afortunadamente no pasó nada mayor pues el conductor se percató de ese peculiar accidente que gracias a Diós, no pasó a mayores…

Sólo quedó como una gran anécdota que conté a mis amigos y fue tema de conversación durante más de 4 meses, qué bellos recuerdos aquellos.